LO QUE NO SABEMOS DE CAMILO GAVIRIA
Siempre que me enfrento a un reto
político me pregunto lo mismo, y me transporto a algunas de mis canciones favoritas,
aquellas que me hacen pensar con profundidad en el futuro de nuestro país; una
de ellas es una canción de Ana Belén “Vuelo Blanco de Gaviota” esta pieza
musical me invita a soñar con un nuevo futuro para nuestro golpeado país, para
nuestra relegada y sitiada región. He creído en muchos actores, líderes y
representantes de la política nacional y regional, en su gran mayoría no me han
defraudado, he vivido de cerca con algunos de ellos las necesidades de los
ciudadanos, los he llamado a relación, me han atendido y dado la mano en la
medida que se ha podido. En pocas palabras, la labor política ha sido
correspondida en buena medida.
Ahora bien, si al gran salvador nos
referimos, ahí si me toca detenerme…ahí voy a la canción, porque nos falta
carretera, visión, pensar en grande.
La canción en uno de sus fragmentos
dice: “te pareces a mis sueños, nunca
tienen final, construyendo contra el odio, nuestra libertad…si no abrimos las
ventanas todo seguirá igual…quién será el sagrado fuego que dará un impulso
nuevo, que nos lleve hacia aquel alto, viento de libertad”
Esas frases condensan lo que
considero esperamos los Caldenses y en general los colombianos de nuestros
dirigentes y líderes políticos, hoy adolecemos de ello, no de líderes, ni de
políticos (eso abunda), de buenos líderes y de verdaderos políticos, de eso poco
tenemos.
Mientras escribo y vivo este
capítulo de nuestra historia política viene a mi memoria mi profesora de 1ero
de primaria, doña Martha, ella nos decía “estudien niños, aprendan bien,
ustedes son el futuro de Colombia”
Ya estamos en ese futuro y siento
desesperanza en los ciudadanos, en mis amigos y familiares, ya nadie cree en
los políticos, ni en sus propuestas, nadie cree en las instituciones, nadie
cree en el país. ¿Qué hemos hecho mal? ¿Qué no estamos interpretando bien?
Mucho, diría yo.
Al año anterior hace unos 14 meses y
luego de haber decidido como muchos colombianos no participar más de manera
dinámica en la política, recibí la invitación a un café con mi amigo de
juventud (la otra juventud, porque aún estoy joven) Camilo Gaviria Gutiérrez,
en esta ocasión el café no era para simplemente hablar de política, era
para hacer parte de ella; ummm no sé, dije, esa vaina es dura Camilo,
desagradecida y uno siempre sale a deber, pero como todo buen ciudadano y
apasionado por la política pregunté ¿cuál es el plan?
Hacer de esta la mejor Gobernación
de Caldas en su nueva historia, reivindicar el papel el servidor público, pero
el objetivo hoy es que nos ayudes a diseñar un plan para hacer de Caldas (y la
región) un modelo a seguir; esa fue la respuesta de Camilo.
Esas son tareas “faraónicas”
desgastantes y largas, ¿Tú sabes en la que nos estaríamos metiendo? La
respuesta fue contundente y firme, si y te necesito en esto, ayúdame.
Confieso que lo tuve que pensar unas
dos semanas, en otra época no lo habría dudado, mí SI hubiese sido inmediato. Nos
volvimos a encontrar y le dije: Camilo, este es un momento político muy
especial para Caldas, un momento en el que peligran muchas cosas, lo que espero
que nunca peligre, es la libertad de pensar y la libertad de elegir, es un
momento en el que no hay que tenerle miedo al miedo, es un buen momento para
construir, arranquemos.
Lo hice, me le medí a la tarea, primero
tuve el reto de pensar que esperábamos los caldenses de un gobernador y llegué
a la conclusión de que como en aquella canción había que empezar a construir
contra el odio, nos dimos a la tarea y hemos trabajado de la mano de los
caldenses en eso, en proponer, en plantear un plan de gobierno que inicie la
edificación de una verdadera transformación, ello implica necesariamente pensar
en grande y en largo. Fue así como iniciamos la campaña denominada “no aprendamos
a odiar” estamos en ello, (y sin responder agresiones) construimos como lo dicta la democracia,
con el sentir y necesidades de los caldenses un plan denominado 2045, por
primera vez se buscó la solución a partir del sentir ciudadano, no desde el
escritorio; ese es el año meta, ahí
esperamos llegar a un departamento y región transformada, es posible que
algunos de nosotros no estemos para verlo y juzgarlo, pero sí estarán muchos de
ustedes, los que me leen y este escrito que gracias a internet quedará en los
“anales remotos del hombre” esta es otra frase de canción, de Silvio Rodríguez,
que como buen estudiante de la Nacional, aprendí a escuchar.
Lo que no sabemos de Camilo Gaviria
es que es un hombre trabajador, dinámico, de sentimientos nobles para con el
departamento y sus gentes, conocedor como ninguno del agro, de la industria,
sabe cómo hacer empresa, sabe cómo emprender, pero lo especial de Camilo no es
solo eso, lo que realmente me sorprende de este joven político, es su capacidad
de solucionar problemas y la alegría genuina para con la gente, su inmensa
capacidad de compenetrarse con ellos, de entenderlos.
Llevo 14 meses al lado de
un hombre joven con una capacidad inagotable de trabajo (la primer llamada me
la hace a las 5:30 a.m. y la última a las 11:30 p.m.), vi a un hombre llorar, ser
feliz, sonreír, con buen humor, de amplias capacidades gerenciales, en estos 14
meses vi un hombre que como yo, ha decido creer en este país, vivir la
democracia, ha decido creer que a pesar de lo que somos, se puede pensar en
grande, y más allá de eso, vi un hombre que quiere hacerlo posible. Espero
haber dejado alguna huella positiva en Camilo, (a ello me refiero como ser
humano) considero que el éxito de esta campaña tuvo que ver con que a pesar de
la diversidad de nuestro pueblo caldense, todos tuvieron un lugar para opinar,
y ese fue justamente nuestra campaña, eso fue lo que nos acreditó para
continuar, no dudamos un segundo en seguir adelante.
Camilo Gaviria es otro naciente político
que empezó de cero, compitiendo con los líderes y tuvo la impertinencia de
crecer, y esto (como ya lo había expresado en otro escrito), ocurre cuando la
gente lo elige, no hay otra forma, esto lo hace grande y popular; es el
resultado de un gran ejercicio con la gente, los mismos que espero nos acompañen
en las urnas este 27 de octubre, día en el que estimo que en la campaña de
Camilo en un buen escenario nos apuntemos más de 179.679 votos, en un mejor panorama
unos 185.593 y en el mejor de los escenarios con el voto de opinión de los
caldenses obtengamos unos 213.062, día en el que también espero como en la
canción de Ana Belen, mis sueños y los de los caldenses no tengan final, ese
día por el contrario deseo inicien nuestros sueños, que sea el primer día de la
nueva historia de Caldas, y día en el que espero tengamos como lo dice la misma
canción un gobernador electo que sepa “escribir
la historia, refrescarnos la memoria porque Si no abrimos las ventanas todo
seguirá igual” espero que sea Camilo “el
sagrado fuego que dará un impulso nuevo, que nos lleve hacía aquel alto viento
de libertad”
Este impulso irá de la mano de un
plan de gobierno que como nunca se ha construido para el departamento, que además piensa en Manizales como el hijo mayor del departamento y que como tal también merece inversión y trabajo en equipo, un plan de gobierno que desnudó a Caldas, que por consiguiente tiene en cuenta todos los sectores, pactos y estrategias de las que
necesita sujetarse un gobernante para iniciar la verdadera transformación,
iniciar y fundar es el compromiso, nunca hemos dicho que en 4 años Caldas será
el paraíso terrenal. Mi invitación es a creer, a enamorarse de esta causa, mi
invitación es a darnos la oportunidad de que entre todos podamos construir un
futuro promisorio para las generaciones venideras.
#MiVotoEsPorCamilo
#MiVotoEsPorCaldas


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