¿Opinión o Juicio?
Condenan a 18 meses y 20 días de
prisión a un ciudadano que en la redes sociales “quiso expresar” tal vez, algún pensamiento. Y digo tal vez
porque no conozco los detalles de lo ocurrido, no sé qué pensaba el señor, que
información tenía, si le pareció chistoso, no lo sé.
Imagino que como siempre tenemos la verdad a
medias y él seguramente como muchos se atrevió a juzgar a alguien sin el conocimiento
TOTAL de los hechos, muy seguramente lo juzgó con los comentarios de la calle,
con los comentarios en las mismas redes, con esas verdades en las que nos
metemos los colombianos y que al final se vuelven en unas sentencias irrefutables.
Vale la pena reflexionar sobre el
asunto, esa mala praxis que tenemos de estar juzgando a los demás de manera ligera y
“caliente” hoy nos deja una gran lección; si no conoce los hechos, si no los presenció,
si no fue partícipe, no lance acusaciones porque ya sabe de las consecuencias que le puede traer. En el
caso de la política y hoy que la vivo de una manera más dinámica puedo decir que
esa mala costumbre de estar asegurando que “Todos son unos ladrones” “Eso está clarísimo”
“Toda se la roban” etc, etc, es más común de lo que creemos y conocemos. He hecho el ejercicio con amigos, familiares y simpatizantes; al preguntarles que si ellos son honestos como
dicen ser porque no han denunciado a “todos esos políticos ladrones” a lo que
absolutamente todos me han respondido cosas como: “La verdad no los he visto” “Es
lo que dicen” “Cuando el rio suena” bla,
bla, bla…ya sabemos el final de la historia y el resto…
Lamento el hecho de que cualquier
ser humano tenga que ir a una prisión, pero alabo el de que esta situación nos
lleve a pensar cada vez que pretendamos hacernos los “chistosos” irrespetando a
las figuras públicas, a las altas dignidades, a la policía, a la iglesia, al
mismo Dios, en fin, señalando sin
conocimiento, juzgando. En esto cae diariamente la prensa, la radio, el
periodismo en general, ahora ellos son jueces, han perdido la objetividad y si
el entrevistado no dice lo que ellos quieren “lo cuelgan” y el colombiano común
se acostumbró a ello y lo peor, a vivirlo.
Muy seguramente este precedente
nos hará pensar un poco más antes de atrevernos a escribir o decir cualquier
cosa, esto a pesar de lo desastroso y lamentable que será para el señor
implicado y su familia, al resto de los Colombianos nos tiene que servir y
mucho.
Ah, y usted que no es un colombiano
común; siempre vea todas las aristas de la situación y opine, eso sí lo puede
hacer, ni más faltaba. No juzgue, no señale, eso de juzgar es tarea de otros, no
nuestra.


Comentarios
Publicar un comentario