NOS VAMOS A QUEDAR SIN TONTÓDROMO
Muchas
personas jóvenes no entenderán fácilmente esto, pero haré el intento con una
pequeña historia. Siendo muy niño por la cuadra en la que crecí vivían dos
personas llamadas Ómar, curiosos, buenos conversadores, trabajadores,
diligentes, hijos dedicados a sus madres, obedientes, en fin, con muchas
calidades y cualidades; entre ellas tengo para destacar y recordar con cariño
lo graciosos e ingeniosos que eran a la hora de tomar el pelo. Un día
cualquiera uno de ellos se encontraba a punto de salir a realizar unas
diligencias en el centro de la ciudad, en aquel entonces Manizales era una
ciudad muy parecida en su comportamiento socio-económico a lo que pudieron
vivir muchos de ustedes al inicio del #Aislamiento, pocos autos (eso era un
lujo para gente con cierto poder), pocas personas en las calles, mucho silencio
y las mismas vías a excepción de la Avenida Kevin Ángel que no existía. De
manera coloquial, medio en serio, medio en broma, uno de los Ómar le preguntó
al otro: ¿Para dónde va tan elegante mijo? Y el otro contestó: pal´pueblo, hago
unas vueltas y me doy un “vitrinazo” por el “tontódromo”
En
términos de hoy, lo que quería decir Ómar era que iba a salir del barrio La
Sultana al centro en bus, hacía unas diligencias notariales o bancarias y se
daba una caminada por la carrera 23 a la que llamaban “el tontódromo” Y esto
era porque ellos decían de manera jocosa que todos los “tontos del pueblo” se
tenían que dar su vuelta por ahí, y en cierta medida era verdad especialmente
los domingos, y por cierto tonta o no, creo que todos los que vivimos en
Manizales tenemos una historia por la carrera 23.
Hoy
en medio de la modernidad la cosa puede ser algo así como esto: usted sale en
su carro o moto al centro, hace las diligencias y regresa por la Avenida
Santander “dándose una vueltica social” esa es nuestra
actual vitrina, la gran diferencia es que a los que tienen carro o moto
hoy “se les tiraron el tontódromo” porque cuando
volvamos a la cotidianidad, ganas de pasar por ahí no van a tener.
Esto
a pesar de que parece un cuento, tiene grandes implicaciones, antes de
cualquier decisión definitiva con la #Ciclobanda se debió calcular el impacto,
no es poco lo que está en juego, y menos en una “SegundaTemporada de la
pandemia. Esto apenas está empezando amigos, no es así de ligero que vamos a
salir del asunto. La Avenida Santander es también la arteria comercial de la
ciudad, y hay que evaluar muy bien que economía liga a cada actor, qué traen,
qué quitan, qué mueven y qué desaparecen. Ojo, los ciclistas aportamos para
nuestra buena salud, aportamos para un aire más limpio, pero no compramos ni
agua cuando salimos porque la llevamos desde la casa, no pagamos peajes, y uno
no sale a hacer deporte y a comer empanadas, al bar, a la disco, tampoco sale
en una bicicleta de 5 puestos a llevar la familia a comer helados a Chipre y
luego Chorizos a Villamaría. Esa ecuación hay que mirarla en 360 grados, y
nunca perder el equilibrio. Una evaluación de estas debe hacerse con mucha
filigrana.
En
Manizales se ha intentado de todo y hay que seguir haciéndolo, pero con
perfecto juicio; en esa misma época del cuento de los Ómar, en una ligereza del
Alcalde de turno el sentido de las avenidas se cambió, y por la Santander solo
se podía ir (sentido Cable-Centro) es decir, 4 carriles de ida, y por la
Paralela venir (Centro-Cable) 4 carriles de regreso, los buses se abordaban en
la carrera 24 (Centro-Cable) y otros cambios menores. Gran ciudad, avanzada,
aplausos.
¿Saben
cuánto duro el invento? 3 semanas, no pudimos porque la revolcada fue
monumental, todo el comercio y sector productivo se afectó.
La
foto la tomé ayer, se trata de evidenciar lo irónica que es nuestra sociedad. Cuando propuse quitar o reducir el separador
(y por supuesto hacer reposición de las plantas y árboles) con el fin de
ampliar carriles para hacer una cicloruta, la respuesta fue que se necesitaban
más andenes para que la gente pudiera caminar y hacer deporte, y vean, ahí
tienen sus andenes y su gente haciendo deporte, en la vía. Vamos a terminar sin
“tontódromo” y sin vías. Dice un amigo que para poder llegar al centro tocará
dar la vuelta por Pereira.
Nota: si tienen algún reclamo o
molestia por lo de “tontódromo” hablen con los Ómar, eso se lo escuchaba era a
ellos, y digo escuchaba porque ya están muertos, ahí verán que hacen.
Y
si usted es el señor de la foto y el vídeo me dice y lo retiro, ejemplos de ese
comportamiento tengo miles.


Horror.
ResponderEliminarSi, un total despropósito. Muchas gracias por leerme. Saludos!
EliminarY si, ya casi toca ir hasta pereira 🤦🏼♀️
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