Capítulo IV
Estimado lectores temo que de nuevo no soy portador de
buenas noticias, en esta ocasión para todos los Colombianos de bien que han
decidido ver reflejado su progreso en la compra de un vehículo automotor de 2,
4, 6 o más ruedas.
Señoras y señores estamos en la inmunda!
Eso fue como la “Breve durabilidad del Certz”
Hoy tenía la audiencia en las oficinas del Tránsito
Municipal Inspección 01, al llegar allí estaba el típico vigilante Colombiano
en ingestión de tal vez su tercero de los 15 desayunos que se meten diariamente
estos personajes, a él me dirigí para informarme del piso a donde debía acudir
a mi cita y luego de haberme indicado que era en el 4to piso recordé que si
alguien sabe lo que pasa al interior de una entidad, unidad residencial,
finca, centros hospitalarios y demás es
un vigilante…si señor, ellos son los amos y señores de la información, ellos
son médicos, abogados, ingenieros, gerentes, guardas de transito…ellos son de
todo; entonces le pregunté: tengo audiencia con el Inspector 01 ¿Qué tal es la
cosa allá? A lo que este me respondió
luego de soltar el buñuelo que tenía en la mano y limpiarse en el pantalón del
uniforme de tela brillante; “eso es un Hijodep”#”#!”#!”$”#%#$%&$%Y&/”
ya perdió!
Gracias amigo es usted
muy gentil.
Ascendí entonces encomendado a todos mis queridos difuntos, santos
de mi devoción y me pregunté: ¿ahora cómo me salgo de esta?
Fui atendido por un señor que desde que tengo uso de razón
trabaja en el transito municipal, ese señor debe ser un “fósil fijo” debe ser uno
de esos compañeros de oficina que todos hemos tenido alguna vez, esos que no
joden por nada, no chillan, a todo le dicen si con resignación, salen tarde y entran
temprano, nadie sabe exactamente que hacen pero cumplen su deber, no hablan mal
del jefe ni de los compañeros, no sabemos si tiene esposa, hijos, novia, vive
sólo o “le gustan los muchachos” aunque en la oficina nunca se ha metido con
nadie porque todo hay que decirlo …si, uno de esos me atendió muy amable siempre
se dirigía a mí como “Don Carlos” entonces me sentía como en el Nuevo Reino de
Granada don por aquí…don por allá….y así
me insinuó que esa pelea la perdía y
que tenía que pagar la sanción al 100%
es decir, cerca de $300.000, le dije que consideraba tener los argumentos que
me librarían de esto y algo le alcancé a comentar, inmediatamente me dijo: si
lo desea puede hablar con otro inspector antes de su audiencia para que este lo
oriente, dije sí, me parece bien.
En ese momento recordé al vigilante que debería estar en ese
momento en su noveno desayuno y dije (como será de bravo ese inspector No 01
que primero me van a poner a hablar con otro). Sólo vi a 3 de los 4 inspectores,
el primero con “cara de piedra” sentado frente a su escritorio y no
interactuaba con los demás (debe ser un malparido), el segundo con una cara de
corrompido que mejor dicho (pobres mujeres si les toca con él), el tercero que
fue el que me atendió con cara muy amable y joven además; en otra oficina
detecté una mujer a la que no le vi la cara porque aún se estaba maquillando y
seguramente pensando que hoy estaba muy mal vestida y que la suela de las botas
no le combinaba con el broche del brasier.
Felipe lleva por nombre el amable inspector que me atendió y
me orientó con mi asunto. La cosa fue ruda al principio haga usted de cuenta
las caricaturas de Batman ¡pow! ¡wag! ¡Plash! Santos rascacielos retorcidos
Batman etc…etc.. Total el hombre respondió todas mis inquietudes con
suficiencia, amabilidad y fue entonces donde me sentí como en un “Platanal” así
es…un platanal de esos donde usted es presa de todo lo que se le ocurra al
dueño, no hay derecho a nada, usted sólo tiene derecho a permanecer en silencio,
si dice algo lo echan del platanal y se queda sin “chamba”.
Así son las cosas mis lectores, resulta que a mis preguntas
claves y referentes a si los agentes de tránsito o quienes hacen las medidas no
están obligados a portar y presentar los documentos que los acrediten como
metrólogos y si estos documentos son públicos o privados la respuesta fue categórica: Ellos se “autorregulan”
y esos documentos son privados, así que no tienen la obligación de enseñarlos
ni portarlos, eso señoras y señores es vivir en un platanal donde se hace solo
lo que ellos digan y como lo digan; como dice el gran Juez de la Republica
Julio Sánchez Cristo de la W Radio …Juan Palomo…yo me lo guiso…yo me lo como…Vaya
que usted no porte la licencia de conducción y verá la multa que se gana si no
es que le suben el carro a una grúa, lo mandan a pie y lo ponen a pagar parqueadero.
Pues si estimado lector, así las cosas ellos o cualquiera
que este con ellos puede medir su velocidad, no tienen que enseñarle en el
lugar de los hechos la fotografía ni soporte alguno de que usted la embarró, no
tienen que certificar que saben de metrología, ni mostrar en el sitio que el
equipo está calibrado. Es decir, nuestro Instituto Nacional de Metrología de
Colombia y la Superintendencia de Industria y Comercio NO son sus órganos superiores
ni referentes en cuanto a Metrología se refiere, efectivamente ellos son un régimen especial se
“autorregulan” los procedimientos los establecen ellos y se investigan ellos
mismos. Un Platanal no?
Un inspector sólo se limita a las evidencias y como en mi
caso yo si había cometido la falta él se vería obligado a fallar en mi contra y
lo otro se convierte en un tema disciplinario que implicaría una investigación
del personaje del fondo de prevención Vial, y del Policía que en palabras más castizas
es simplemente ganarse un “policía de enemigo”….ah…ah eso no lo haré…prefiero
deberle plata a “33 gota-gota” que pelea con un policía, así de simple,
atiéndame este consejo querido lector “nunca….pero nunca pelee con un Policía
eso jamás” piense en esta frase de la
canción de Piero (…pasa una banda de criminales en sus hermosas motos
policiales…) si entendió el mensaje? Piense.
Así las cosas, quedamos como decía mi tío David alma bendita
a la que también me encomendé: “mijo nos llevó el putas y nos dejó caer” no hay
nada que hacer, ahora la “pelea” es tener un antirradar bien actualizado porque
se vienen foto-multas, si, esas que le llegan a uno a la casa y sin derecho a
chillar… nos jodimos amigos….nos jodimos.
Al final entonces accedí a un curso que hice hoy y que también tiene su
historia, en esta el vigilante está un poco más preparado que el anterior, los
personajes son de todo calibre y aprendí
cosas de mucho interés para todos… si les parece se las cuento.
Salí entonces de la inspección y en la puerta me encontré al
policía que me hizo el comparendo y me saludo: ¿Cómo esta caballero? Bien
agente gracias, acá pensando en mi madre !y en la suya!


Comentarios
Publicar un comentario