El Ascensor
 

Quiero recordarles que lo escrito por este medio son sólo ocurrencias personales, de algunas otras personas, con algo de ficción y que de alguna manera hacen parte de nuestra cotidianidad.

Empiezo por confesarles que este asunto siempre ha cautivado mi atención y  por eso me atreví a escribir.

Alguna vez se ha preguntado: ¿porque las personas que utilizamos un ascensor nos auto- acomodamos?

Si, así es. Nadie tiene que decir nada, en el más absoluto silencio cada uno toma posición.

He observado que si una persona va sola se acomoda en una esquina, si son 2 cada uno toma una esquina y así hasta el 4to. El quinto se ubicará en la mitad y de ahí en adelante donde pueda mijo; allí empiezan los comentarios “hágale que si vamos a caber todos en el cielo no vamos a caber a acá” Digo yo….si mijo, pero si tenemos la fortuna de llegar  a este exclusivo lugar “vamos sin cuerpo y por eso vamos a caber”  

“Caben 60 en una caja de fósforos” dicen otros…en fin; todos tenemos frases, observaciones y alguna historia bien colombiana con este útil invento de la humanidad.

En este escenario (el ascensor lleno) se ve de todo; el generoso de barriga que ni por el putas va a subir las escalas,  (y todos pensamos: apenas se suba el “gordito” la alarma pita…y si, pita la hijuemadre), los flacos, los “popochitos”, los perfumados, el del mal olor, el del mal aliento, el que lleva el cuello de la camisa roto, la vieja esa que está tan buena, la vecina que lo tiene enamorado pero que no le da ni la hora (y ella piensa si este no me habla hoy “es gay”), el cara de malo, el domicilio, el buena gente, el que no cabe en la ropa, el viejo hp ese que nunca saluda, el que aprovecha para acercársele ( y algo más), los estudiantes que antes de subirse ya se están riendo, el niño que todo lo pregunta, una “culebra” que no quería encontrase, de una le cobra y lo pone a pasar vergüenzas, mejor dicho la lista puede ser interminable.

 ¿Sabía usted que en un ascensor usted evitará por naturaleza mirar fijamente a las otras personas (salvo que  vayan juntas) y que además su comportamiento será dictaminado por lo que hagan los demás?

Así es estimado lector, un experimento del año 62 (aún no estaba en este mundo quien les escribe) muestra como lo que hagan 3 personas dentro de un ascensor es copiado de manera inmediata y casi que instintivamente por la 4ta, ¿curioso no?

Si les interesa les envío el video para que se diviertan un poco y además me da la tranquilidad saber que no he sido el único “guevon” que piensa estas vainas.

Es por esto que al utilizar un ascensor me quiero morir de la risa, observo lo que hacen todos los cristianos que viajan conmigo y pienso ¿Cuándo habrá algún inteligente que le ponga “a esta mierda”  algo de entretenimiento, música, pantallas o aunque sea una voz que le miente la madre… pero que no le toque a uno vivir ese minuto de silencio obligado e interminable en el que provoca de todo menos hablar.

Eso para mí es como cuando los amigos o familiares le cantan a uno la famosa canción del cumpleaños…pareciera que el tiempo se detuviera…que le hubiesen abierto la puerta del baño y  el mundo entero con sus 7.000 millones de habitantes lo estuviera viendo, señalando y de paso se  ríen los hps.

Una vez  me fui subir a un ascensor y me encontré con una persona que yo había tenido que despedir de una compañía para la que trabajé en el pasado y por chismes de pasillo me enteré de que me quedó odiando; al abrir la puerta el señor me vio y dijo: yo no monto en ascensor con ningún hp…a lo que yo le respondí: usted no, pero yo si…y me monté.

 

Saludos

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